¿Preparando el nuevo curso?

Hace tiempo que dejé de replantearme la vida en navidad. Cuando digo replantearme la vida me refiero a valorar de qué manera la multiplicidad de papeles que, como todo el mundo, intento tirar adelante día a día, están de acuerdo con lo que quiero de ellos, si siguen un camino concreto y sí, en caso de que lo sigan, es todavía el que quiero seguir.

“Cuando un hombre trabaja durante años en lo mismo su tiempo pertenece a otro hombre.»

— CHARLES BUKOWSKY

Decía que dejé de hacerlo por navidad, aunque sin mérito por mi parte, pues me ayudó mucho la dificultad para llegar a todos las comidas familiares con la forma física y mental necesaria para salir dignamente: requería casi toda mi concentración. Y el resto de capacidad se suele repartir entre decidir qué regalos comprar para personas de las que, pese al vínculo, no sabes gran cosa (sí, quizás nunca te has interesado lo suficiente… quizás sea eso), y saber cómo enfrentar la tarjeta de crédito con que los deberás pagar al mes siguiente… pero ya será otro año. Total, un contexto, el de las fiestas, demasiado prosaico para ponerme trascendente y pensar sobre la vida.

En verano hay más tiempo, aunque tampoco tanto

Así que decidí dejarlo para verano, durante las vacaciones, en algún momento de la ingente cantidad de días inagotables (sí que se acaban rápido, sí…), que siempre se puede encontrar un momento, o dos, para pensar. A menudo llegaba a estas fechas, como por ejemplo hoy, o el próximo lunes, y aún no había empezado. Y algún hecho me recordaba que no había hecho los deberes y tendría todo un año por delante, otra vez, patas arriba, sin norte, perdido… y deseaba que de alguna forma pudiera pensar rápido en todo y poder concluir cosas que me iluminasen hasta el verano siguiente. Y entonces, a falta de tiempo, buscaba inspiración: leyendo, navegando por internet (ahora sí) sin rumbo fijo, estando atento a cualquier comentario de los amigos en las charlas informales en cenas de patio o de terraza.

Algunos temillas recurrentes

No sé si te pasa a ti (si haces cosas como pensar sobre cómo vives tu vida), pero dos temas solían surgir de manera fija: el trabajo y la pareja. Quizás porque son dos de las fuentes principales de estrés. O de felicidad, ahora no lo recuerdo exactamente. En cualquier caso, salían, y todavía salen. Y de las lecturas inspiradoras que, en un momento u otro, me han hecho pensar, quería compartir dos contigo. No sé, por si también te ayudan. O, por lo menos, por si te gusta leer. Una  es sobre el trabajo, y es de un tal Bukowski (ah, que lo conoces? ok, pues, entonces es de Hank… señor Hank, para algunos, pero a él no le gustaría). La otra va de la pareja, creo, porque no queda del todo claro, pero así lo entendí en su día, para  mí va de la pareja. Para ti no sé.

Ay, sí, me olvidaba… que tengas buen retorno.

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