La hierba del vecino: infidelidad y relaciones felices

Repasando una de las autoras que nos gustan dentro del mundo de la psicología (y antropología) de las relaciones de pareja, hemos vuelto a topar con la charla de Helen Fischer en TED en la que habla, entre otras cosas, sobre la infidelidad. Plantea la infidelidad como uno de los hechos más criticados culturalmente y, a la vez, más habituales y extendidos en cualquier parte del mundo.

El alcance de la infidelidad

Si bien el vínculo de pareja supone un hito de la humanidad, la monogamia es una más de las estrategias reproductivas, y la infidelidad está lo bastante extendida como para que hasta un 40% de hombres heterosexuales casados y hasta un 25% de mujeres heterosexuales casadas, acabarán teniendo una relación extramatrimonial a lo largo de su vida. Entre las diversas explicaciones para el fenómeno de la infidelidad, habla entre otras de la arquitectura del cerebro, que permite expresar sentimientos de vinculación por una persona a la vez que sentimientos de amor romántico por otra distinta y todavía de atracción sexual por otras; la popularidad que ha tenido en varias culturas en cualquier parte del mundo; la posibilidad de que haya un gen que correlaciona con la infidelidad; o las explicaciones desde una perspectiva evolutiva del adulterio como forma de garantizar la expansión de los propios genes, en el caso de los hombres, o como forma de conseguir recursos adicionales o a padre sustituto, en el caso de las mujeres.

¿Infidelidad significa infelicidad?

También diferencia entre la infidelidad sexual (sin implicación romántica) y la romántica (sin implicación sexual), y nos recuerda que la infidelidad no es necesariamente indicador de una relación infeliz, y pone como ejemplo los resultados de un estudio en el cual, de las personas que habían sido infieles, el 56% de hombres y el 34% de mujeres consideraban su relación principal como “feliz” o muy “feliz”… lo cual también nos hace pensar sobre la definición de conceptos como “felicidad”, o el papel de los amantes en las relaciones de pareja, que seguramente generarían material para posts enteros ellos solitos.

«La hierba siempre es más verde al otro lado de la valla»

El interés por lo que no tengo

Pero, hablando de estrategias reproductivas, la que nos ha llamado la atención es la que denomina “caza furtiva de pareja” (mate poaching), que se define como el intento de atraer a alguien que ya forma parte de una relación romántica por empezar una relación. En el estudio al que hace referencia Helen Fischer, llevado a cabo entre singles de Estados Unidos, un 60% de los hombres y un 53% de las mujeres admitían esta práctica, que es común en treinta culturas más. En otro estudio, del 90% de las mujeres que se interesaba por un hombre que pensaban que estaba comprometido, solo un 59% siguieron interesadas tras saber que era soltero. ¿Por qué?

Como para la mayoría de temas relacionados con las relaciones humanas, no hay una respuesta sencilla, ni única, pero se suelen apuntar varios motivos:

  • relacionarse con alguien que ya está en una relación da espacio propio: no te piden explicaciones si quedas con un amigo o ex-amante
  • la furtividad tiene su emoción: el sexo puede ser más lascivo porque es clandestino, fuera de horas, sobre la marcha, especialmente para aquellos a quienes ya les va romper las reglas
  • hay personas que han decidido no confiar nunca jamás en una pareja: si está siendo infiel conmigo, no me lo será a mí. Se le añade también el sexo novedoso, como aventura y sin compromiso, que lo puede hacer todavía más gratificante
  • hipercompetitividad, una forma de probarse capaz de superar a la pareja de la persona que queremos conquistar

Ocuparse antes que preocuparse

Sea como sea, hay quien dice que no importa demasiado a qué lado de la valla esté la hierba, lo que hace que sea más verde es que la rieguen. Es bueno tenerlo en cuenta para cuando des con furtivos.

Click Here to Leave a Comment Below

Ir al inicio